Nuestra existencia se resume en tres simples palabras: Hojas De Otoño. Simples y descoloridas hojas. Al separarnos de la seguridad de nuestro árbol, nacemos. En el transcurso del tiempo vagamos por todos lados. Pasamos por lugares calmos, flotamos por vientos duros, hasta que, eventualmente, caemos. Lo que sea que hicimos antes de eso, todos los lugares que visitamos, todas las otras hojas que vimos llegar y partir, todo eso cae con nosotros. Muy pocas veces somos conscientes de lo poco que influimos en los movimientos de las otras hojas, aunque lo hacemos, eso es cierto. Al caer, somos observados por las otras hojas, como un lúgubre recuerdo de nuestra facilidad para ser derribados, nuestra fragilidad. Frágiles como hojas en otoño.